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El origen del café (parte 2): Todas las fases de la expansión hasta llegar a Europa

Por lo general, podríamos concebir tres fases en la expansión por estos lares:

  • Fase 1: Persia.
  • Fase 2: Egipto.
  • Fase 3: África Septentrional y Turquía.
  • Fase 4: Europa.

Fases de expansión del café

1. Persia: Los primeros pasos hacia la expansión

Fue en Persia donde el café encontró su primer camino hacia la expansión por los mundos musulmanes. De hecho, fue un musulmán quien, durante el siglo XV, introdujo el café en Persia y, rápidamente, se convirtió en una bebida apreciada por su sabor y sus propiedades estimulantes. El café se difundió por toda Persia, conquistando los corazones de los habitantes y convirtiéndose en un elemento esencial en sus reuniones y momentos de socialización.

2. Egipto: El café como protagonista cultural

El café también encontró un hogar en Egipto, donde se estableció firmemente como una parte integral de la cultura y la vida cotidiana. A medida que el café se extendía por el país, se establecieron numerosas cafeterías en las calles de El Cairo y otras ciudades, convirtiéndose en puntos de encuentro para intelectuales, comerciantes y personas de todas las clases sociales. Estas cafeterías no solo eran lugares para disfrutar de una taza de café, sino también para intercambiar ideas, discutir temas de actualidad y promover los intercambios culturales.

3. África Septentrional y Turquía: El café como parte de la identidad

El café se extendió por África Septentrional, incluyendo países como Marruecos, Argelia y Túnez, donde se arraigó profundamente en la cultura local. En estas regiones, el café se convirtió en una bebida que se servía en ceremonias y celebraciones importantes, siendo un símbolo de hospitalidad y generosidad. Además, en Turquía, el café se convirtió en una parte esencial de la vida cotidiana y se desarrolló un elaborado ritual de preparación y consumo.

Así como infinidad de recetas de café del mundo que puedes disfrutar hoy en día en la comodidad de tu casa. Aunque los juristas más religiosos intentaron abolirlo por ser una sustancia estimulante, como lo es el alcohol, y mal vista por la religión. Frente a sus defensores, los doctores, que ensalzaban las propiedades de esta infusión. A pesar de todo ello, finalmente, el café se convirtió en un símbolo de hospitalidad y generosidad en la cultura árabe. y ahora sólo quedaría la la siguiente fase: la expansión por Europa.

4. Llegada del café a Europa

Se puede decir que la llegada a Europa constituye la cuarta fase de la expansión del café

Rauwolff, más que un botánico viajero

Fue, durante el siglo XVII, cuando el café llegó a Europa. Lo hizo gracias, de entre otros, a los comerciantes y viajeros como el botánico Rauwolff, que visitaban el Medio Oriente y fueron estos quienes la convirtieron en una bebida muy popular. Hasta instaurarse el ritual mañanero que todo el mundo realiza con sólo poner una cafetera italiana al fuego o pulsar un botón. Café, ese compañero fiel que nos despierta por las mañanas, nos brinda esa dosis extra de energía durante el día y nos acompaña en momentos de encuentro y conversación con amigos y seres queridos.

Sobre las primeras cafeterías y el comercio justo

Venecia, Londres y París abrieron las primeras cafeterías que pronto serían puntos de encuentro para intelectuales, artistas y comerciantes. La popularidad del café se extendió por toda Europa y, con el tiempo, también acabaron estableciéndose otras zonas de cultivo en diferentes países para no depender del país etíope. Como punto positivo, la adaptación cultural de estos cultivos dio lugar a infinidad de variantes del mismo preparado. Pero, tristemente, debemos mencionar la cara desagradable de esta realidad: las prácticas indeseables colonizadoras, contrarias al comercio justo.

Kofetarica (La bebedora de café), de 1888. Óleo sobre lienzo de Ivana Kobilca (1861-1926), en el Museo Nacional de Liubliana.

Conclusiones

En conclusión, el café dejó una huella imborrable en Persia, Egipto, África Septentrional y Turquía, convirtiéndose en una parte integral de la cultura y la vida diaria de sus habitantes. Desde su introducción en estas regiones, el café ha sido apreciado por su sabor, sus propiedades estimulantes y su capacidad para fomentar la convivencia y el intercambio cultural. Hoy en día, podemos seguir disfrutando de la rica tradición cafetera que se originó en estos lugares y que ha influido en la forma en que disfrutamos de nuestra taza de café en todo el mundo. ¡Brindemos por el café y su increíble viaje a través del tiempo y el espacio!